San Miguel Arcángel,
poderoso defensor y fiel servidor de Dios,
hoy nos dirigimos a ti con confianza.
Vela por nosotros, por nuestras familias,
por nuestros hijos y por todos aquellos a quienes amamos.
Rodea nuestros hogares con tu protección
y protégenos de todo mal,
de todo peligro y de toda mala intención.
San Miguel Arcángel,
cuando el miedo invada nuestros corazones,
danos el valor para seguir adelante.
Cuando la duda nos debilite,
ayúdanos a mantener la confianza en Dios.
Cuando las pruebas se vuelvan difíciles,
apóyanos y recuérdanos
que nunca estamos solos en nuestro camino.
Protege a nuestros hijos cuando están lejos de nosotros.
Vela por sus pasos, sus encuentros y sus decisiones.
Aleja de ellos las malas influencias,
las palabras hirientes y los caminos que puedan alejarlos del bien.
Dales la sabiduría para elegir lo que es justo
y la fuerza para permanecer fieles a su corazón y a su fe.
Vela también por quienes trabajan,
por quienes buscan su camino,
por quienes atraviesan dificultades
y por quienes cargan en silencio con pesadas cargas.
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en nuestras luchas visibles e invisibles.
Aleja de nuestras vidas el odio, los celos,
la ira, la discordia y las malas intenciones.
Que nuestros hogares sigan siendo lugares de paz,
de amor, de perdón y de esperanza.
En los momentos de inquietud, apacigua nuestros pensamientos.
En los momentos de tristeza, anima nuestros corazones.
En los momentos de debilidad, fortalece nuestra fe.
Y cuando ya no sepamos qué camino tomar,
ayúdanos a poner nuestra confianza en manos de Dios.
San Miguel Arcángel,
camina delante de nosotros para iluminar nuestro camino,
quédate cerca de nosotros cuando atravesemos pruebas
y velad por nosotros para que avancemos sin temor.
Hoy os confiamos
nuestras familias, nuestros proyectos, nuestro trabajo,
nuestras alegrías, nuestras preocupaciones y nuestro futuro.
Que bajo tu protección,
podamos avanzar cada día
en la fe, la paz y la esperanza,
con el corazón vuelto hacia Jesucristo.
San Miguel Arcángel,
defiéndenos, protege a nuestras familias,
vela por aquellos a quienes amamos
y guíanos siempre hacia la luz de Dios.
Amén. ?