Señor Jesús, Buen Pastor,
Tú, que llamas a cada uno por su nombre y cuidas de tu rebaño con ternura,
venimos a ti en este día con confianza y gratitud.
Tú eres el guía que nunca se cansa de buscar a la oveja perdida,
el guardián que protege, el corazón que consuela y levanta.
Enséñanos a reconocer tu voz en medio del ruido del mundo,
y danos el valor para seguirte por el camino de la vida.
Cuida de los que están perdidos, heridos o desanimados,
Lleva a los que ya no pueden más, ilumina a los que dudan,
Y llena nuestros corazones de tu paz y tu alegría.
Señor, te confiamos tu Iglesia,
dale pastores según tu corazón,
siervos fieles, humildes y llenos de amor,
que guíen a tu pueblo con sabiduría y verdad.
Haz de cada uno de nosotros testigos de tu bondad,
capaces de amar, escuchar y servir a nuestros hermanos,
para que todos descubran en ti la fuente de la vida.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.