He aquí una larga y profunda oración, especialmente escrita para la Peregrinación Militar Internacional a Lourdes. Puede recitarse colectiva o personalmente, en unión con las intenciones de paz, fraternidad y fe que llevan los militares de todo el mundo reunidos ante la Virgen María.
Por la paz, la fraternidad y la fe.
Virgen María, Nuestra Señora de Lourdes,
Madre de misericordia y de consuelo,
Nos acercamos a Ti, como tantos peregrinos antes que nosotros,
Nuestros corazones agobiados por nuestras luchas interiores y exteriores,
Nuestros pasos guiados por la esperanza y la fe,
Nuestros ojos levantados a Tu mirada llena de ternura.
Tú que acogiste a Bernardita en el silencio de la gruta,
Bienvenidos hoy los soldados de los cuatro rincones del mundo,
Hombres y mujeres comprometidos con la paz,
Que visten el uniforme al servicio de los pueblos,
Expuestos a tensiones, conflictos, exilios y penurias.
Madre de Dios y Madre nuestra,
Te encomendamos a los que velan en las zonas de guerra,
A los heridos en el cuerpo o en el alma,
A los que han dado su vida en defensa de la libertad,
Y a todas las familias probadas por la separación y el dolor.
Tú que eres la Reina de la Paz,
Inspira a nuestros líderes y gobernantes para que tomen decisiones justas,
Ilumina las conciencias en las decisiones difíciles,
Enseña a nuestro mundo desgarrado el lenguaje del perdón,
Y haz de cada uno de nosotros un artesano de la reconciliación.
Señor Jesús, Príncipe de la Paz,
Tú que no rechazaste la cruz,
Tú que conoces las heridas del combate y la soledad,
Sé la fuerza de nuestros hermanos de armas en tiempos de duda,
Sé la luz de los que caminan a la sombra de la muerte,
Sé la paz de los que vuelven a casa con cicatrices invisibles.
Espíritu Santo, aliento de unidad y consuelo,
Distribuye tus dones sobre esta asamblea de naciones y uniformes,
Rompe las barreras del orgullo, la historia o las fronteras,
Y únenos en fraternidad más allá de culturas y lenguas.
Que esta peregrinación a Lourdes
Sea para cada militar un tiempo de gracia,
Un momento de verdad, de descanso y de renovación,
Una fuente de paz interior profunda y duradera.
Y que partan llevando la luz,
Mensajeros de amor, soldados de esperanza.
Nuestra Señora de Lourdes,
Nuestra Señora del mundo que sufre,
Nuestra Señora de los soldados,
Ruega por nosotros, vela por nosotros,
Y condúcenos siempre hacia tu Hijo Jesús.
Amén.