Señor todopoderoso,
Tú nos das en los santos
luces en nuestro camino
y amigos fieles en la batalla espiritual.
Te doy gracias por mi santo patrón,
por su vida ofrecida a tu amor,
por su ejemplo de fe, valentía y bondad.
Que crezca en mí el mismo ardor
que ardía en su corazón.
Que me acompañe cada día,
que interceda por mí ante Ti,
y que me lleve cada vez más cerca del Cielo.
Dame, por su intercesión,
a amar, a servir, a perdonar
y a ser a mi vez testigo de tu amor.
Amén.