La Coronilla de la Divina Misericordia es una oración revelada por Jesús a santa Faustina Kowalska, monja polaca del siglo XX canonizada en 2000. Jesús le confió esta oración para que fuera fuente de gracias para todos, especialmente para los pecadores, los moribundos, las almas heridas y el mundo entero.
Esta sencilla oración, accesible a todos, se basa en una estructura similar a la del Rosario. Puede recitarse en cualquier momento, pero se recomienda especialmente a las 15 horas, la hora de la muerte de Cristo en la Cruz, conocida como la Hora de la Misericordia.
Jesús prometió que las almas que recen este rosario recibirán gracias, paz, consuelo, perdón e incluso protección a la hora de la muerte.
La oración del rosario es muy sencilla y accesible a todos.
Los preparativos: un corazón disponible y confiado
Antes de comenzar la oración, es imprescindible:
Ponerse en presencia de Dios, en silencio interior.
Ofrecer una intención: por uno mismo, un ser querido, un enfermo, las almas del purgatorio, los sacerdotes, los pecadores o el mundo entero.
Únete a Cristo crucificado, con espíritu de confianza y misericordia.
El rosario puede hacerse solo o en grupo, en casa, en la iglesia, en los transportes públicos o junto a la cama de un enfermo.
Material: un sencillo rosario católico
La oración se hace con un rosario tradicional, compuesto por cinco decenas (como el Rosario), con los mismos granos. El rezo sigue una estructura precisa, compuesta de oraciones y meditaciones repetidas.
Pasos del rosario de la Divina Misericordia
1. La señal de la cruz
Haz la señal de la cruz diciendo:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
2. Oraciones introductorias
En las tres primeras cuentas (en la parte superior del rosario), recita:
1 Padre nuestro
Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Amén.
1 Ave María
Salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pobres pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
1 Credo (Credo de los Apóstoles)
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra; y en Jesucristo, su Hijo único, nuestro Señor;
Que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María,
sufrió bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos,
ascendió a los cielos, está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso,
desde donde vendrá a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica,
en la comunión de los santos, en la remisión de los pecados,
en la resurrección de la carne y en la vida eterna. Amén.
3. Las cinco decenas del rosario
En cada cuenta grande (las del "Padre nuestro"), di:
Padre eterno, te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo, en reparación de nuestros pecados y de los del mundo entero.
En cada pequeña cuenta (las de las "Avemarías"), decir:
Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.
→ Esta oración se repite diez veces por cada decena.
Esta secuencia se repite por las cinco decenas, haciendo un total de cincuenta invocaciones a la Pasión de Cristo.
4. Conclusión del rosario
Al terminar las cinco decenas, decir tres veces:
Dios Santo, Dios Fuerte, Dios Eterno, ten piedad de nosotros y del mundo entero.
Oraciones finales (opcionales)
Se puede concluir con la oración que Jesús enseñó a sor Faustina:
"Oh Sangre y Agua que brotaron del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, confío en Ti." (rezar 3 veces)
Y por la jaculatoria:
"Jesús, confío en Ti."
Las promesas relacionadas con el rosario
Jesús hizo muchas promesas a los que recitan este rosario con fe y confianza:
Gracia de conversión para los pecadores empedernidos.
Paz del alma y confianza incluso cuando se acerca la muerte.
Poder de intercesión por los moribundos.
Protección de la ira divina para los que rezan en nombre del mundo.
Le dijo a santa Faustina:
"A la hora de la muerte, defenderé como gloria mía a toda alma que rece este rosario"
En conclusión: una oración para todos y para siempre
La Coronilla de la Divina Misericordia es un camino de consuelo, un refugio en la tormenta, una escuela de confianza y compasión. Puede rezarse en cualquier momento del día, en cualquier circunstancia, ya sea en la alegría, el dolor, la intercesión o la acción de gracias.
A través de esta oración, el Corazón de Jesús se abre, ofreciendo a toda la humanidad un océano de amor y de perdón. Basta un corazón sincero, incluso herido, para sumergirse en él.
"Jesús, confío en Ti"
La oración del Corazón de Jesús es un acto de amor y de perdón.